La narcocultura en adolescentes mexicanos y su influencia en el estilo de vida

La narcocultura en adolescentes mexicanos y su influencia en el estilo de vida

La narcocultura en adolescentes mexicanos y su influencia en el estilo de vida

Narcoculture Among Mexican Adolescents and its Influence on Lifestyle

Isa Canales Haces Cerviño

Universidad Anáhuac, Puebla

Karol Balandra Magaña

Universidad Anáhuac, Puebla

Belén Elizabeth González Cajica

Universidad Anáhuac, Puebla

Hannia María Sierra Pineda

Universidad Anáhuac, Puebla

Jesús Adrián Figueroa Hernández

Profesor investigador de la Escuela de Psicología de la Universidad Anáhuac, Puebla

🗓 Recepción: 24/02/2025 📋 Aceptación: 30/09/2025

Resumen

El estudio analiza la influencia de la narcocultura en adolescentes y su posible relación con la normalización de conductas violentas e ilegales. Mediante un enfoque cualitativo y exploratorio, se realizaron dos grupos focales con 26 estudiantes de una secundaria pública de Puebla, México, con distintos promedios académicos. Las entrevistas abordaron oportunidades de superación, influencia en las expectativas personales, reconocimiento social del éxito y percepción de la narcocultura. El análisis temático mostró que los participantes asocian el estilo de vida de las personas dedicadas al narcotráfico con una vida mejor y más fácil. No obstante, no manifestaron intenciones claras de involucrarse, aunque los medios representan un factor de riesgo.

Palabras clave

Narcocultura, interpretación simbólica, adolescentes, percepción, medios de comunicación, México.

Abstract

This study analyzes the influence of narcoculture on adolescents and its possible relationship to the normalization of violent and illegal behaviors. Using a qualitative and exploratory approach, two focus groups were conducted with 26 students from a public secondary school in Puebla, Mexico, considering different academic performance levels. The interviews addressed opportunities for self-improvement, influence on personal expectations, social recognition of success, and perceptions of narcoculture. The thematic analysis showed that participants associate the lifestyle of individuals involved in drug trafficking with a better and easier life. However, they did not express clear intentions to become involved, although the media represents a risk factor.

Keywords

Narcoculture, symbolic interpretation, adolescents, perception, media, Mexico.

Sumario

I. Introducción. II. Marco teórico. III. Objetivo. IV. Método y metodología. V. Resultados. VI. Discusión de resultados. VII. Conclusión. VIII. Referencias.

I. Introducción

El crimen organizado en México ha experimentado transformaciones significativas, no sólo en su expansión territorial, sino también en su capacidad de vinculación e influencia directa en distintos sectores de la sociedad. Ejemplos de esta cercanía incluyen el patrocinio de eventos comunitarios, la distribución de “ayuda social” en zonas marginadas y la promoción de figuras delictivas mediante corridos y series televisivas que exaltan su estilo de vida (Atuesta, 2016). A pesar de los esfuerzos del gobierno mexicano para enfrentar a estos grupos, el problema ha resurgido con mayor intensidad, en parte debido a las presiones ejercidas por el gobierno estadounidense. Entre estas medidas se incluyó el aumento de aranceles comerciales, utilizado como herramienta para exigir a México un combate más efectivo contra el crimen organizado. Esta estrategia se sustentó en declaraciones del actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que el gobierno mexicano “está en manos del narcotráfico” (Pardo, 2025).

Uno de los recursos empleados para favorecer la expansión y consolidación del narcotráfico ha sido la llamada narcocultura, un concepto que ha adquirido nuevos matices y una creciente relevancia en la sociedad contemporánea. Respecto a este concepto, Becerra (2018) lo define como: “La construcción de expresiones simbólicas que establecen significados compartidos sobre el narcotráfico. Se plantean ejes teóricos para comprender el concepto como un fenómeno con cierto simbolismo, como que está ligado al tráfico de drogas.”

De igual manera, el aumento de la violencia relacionada con el narcotráfico en México se caracteriza no sólo por el gran número de grupos involucrados, sino también por el uso de nuevas prácticas, tales como el etiquetamiento de sus acciones o su promoción en distintos medios (Atuesta, 2016).

Por lo tanto, la narcocultura puede entenderse como el fenómeno social que se vive en diferentes regiones de la República Mexicana, dentro del cual se engloban distintas actividades, tales como la venta ilícita de narcóticos, actividades delictivas y la alusión a este estilo de vida en series televisivas, películas, canciones u otras expresiones artísticas. Debido al incremento de la promoción de este fenómeno se plantea que actualmente las aspiraciones de los jóvenes en México podrían inclinarse hacia un estilo de vida dentro del mundo de la narcocultura: conductas que parecieran ser romantizadas en las series o en canciones cada vez más presentes en los entornos juveniles.

La interpretación simbólica de la narcocultura en los adolescentes, al presentar al narcotráfico como un símbolo de poder y riqueza, puede generar la internalización y la adopción de ciertos valores y comportamientos promovidos por estos contenidos. Esta representación atractiva puede llevar a los jóvenes a idealizar un estilo de vida delictivo, percibiéndolo como una alternativa deseable frente a opciones de desarrollo profesional o personal. Esta influencia simbólica es alarmante, ya que la narrativa popularizada por narcocorridos y narcoseries puede contribuir a la normalización del narcotráfico y de sus prácticas asociadas. De igual manera, la atracción y la fascinación por este estilo de vida pueden llevar a los adolescentes a desarrollar una percepción errónea del narcotráfico, al restar importancia a los riesgos y las consecuencias negativas asociados con este fenómeno (Becerra, 2018).

II. Marco teórico

El crimen organizado es una actividad criminal compleja, llevada a cabo por varios miembros que se rigen bajo el propósito expreso de obtener y acumular beneficios económicos a través de prácticas ilícitas que aseguran su supervivencia, funcionamiento y protección, mediante la violencia y la corrupción (De la Corte et al., 2010).

La violencia derivada del crimen organizado en México guarda una estrecha relación con la cotidianidad de la sociedad y, a su vez, se refleja en cuestiones económicas, políticas y sociales. Por ejemplo, en el estudio realizado por Romero y colaboradores (2013), se analiza la violencia del crimen organizado y su relación con los sectores económicos. En dicho análisis se evidencia que el narcotráfico afecta principalmente al sector gubernamental debido a la riña con las autoridades; sin embargo, un sector fuertemente afectado es el educativo, en el cual los jóvenes se ven expuestos al tráfico de drogas dentro y alrededor de las escuelas, lo que genera corrupción de menores e influencia en su pensamiento y en su acercamiento a las prácticas delictivas.

Interpretación simbólica de la narcocultura en adolescentes

La narcocultura abarca diversos aspectos relacionados con el narcotráfico, como la música, la vestimenta, los modos de actuación y de expresión, entre otros elementos considerados representativos de estos grupos delictivos. Las series, canciones y estilos de vida relacionados con el narcotráfico se difunden por televisión abierta o en plataformas de gran audiencia en la sociedad mexicana, lo que significa que todas las edades están expuestas a la posibilidad de adoptar y reproducir los comportamientos, frases o actitudes representadas (Ruiz-Flores, 2020).

Ejemplos de estos medios de difusión de los estilos de vida dentro del narcotráfico son los corridos, género musical cuyo origen se remonta a los ciclos revolucionarios de México (Independencia y Revolución Mexicana), cuando la información se difundía a través de la música, debido al alto nivel de analfabetismo en el país. Aunque los corridos forman parte del patrimonio musical de diversas regiones de México, su arraigo y popularidad son particularmente fuertes en el norte del país, cuyo distintivo son las letras que entona. Al subgénero que se caracteriza por hacer alusión a situaciones asociadas al crimen, el lujo y el ocio, se le conoce como narcocorridos o corridos alterados. Sin embargo, es pertinente mencionar que no todo corrido es un narcocorrido. Y en todos los casos, el corrido busca contar historias basadas en la realidad (Pardo, 2025; Ruiz-Flores, 2020). Su relación con el narcotráfico es explícita y estrecha, ya que no sólo se narra lo que pasa en la vida criminal, sino que la financiación del mismo género se deriva de esa actividad criminal, tan es así que incluso algunos cantantes del género han admitido haber lavado dinero de los narcos a través de sus conciertos, o bien disqueras han sido investigadas por los mismos fines (Pardo, 2025).

Los narcocorridos son un instrumento utilizado por los cárteles mexicanos para difundir sus acciones a través de la música, legitimarse ante la sociedad y contribuir al reclutamiento de jóvenes. Este uso de la música ha generado relatos virales que circulan de forma instantánea en redes sociales y plataformas digitales (Alzati, s.f.). Por otro lado, la proyección e imitación de la sociedad representada, especialmente en las narcoseries, suelen mostrar historias de individuos que enfrentan adversidades a lo largo de sus vidas y terminan involucrándose en el narcotráfico, hasta alcanzar el éxito y superar tragedias personales (Ruiz-Flores, 2020).

El creciente fenómeno de glorificación del narcotráfico en la música popular y la polémica que lo acompaña sobre la censura de manifestaciones culturales en macro eventos, se potencializó tras un concierto en Jalisco, en donde una banda musical proyectó imágenes del Mencho (conocido por ser un máximo jefe del Cartel Jalisco Nueva Generación (cjng)) cuando las fibras sociales en México estaban aún sensibles tras el descubrimiento de un centro de reclutamiento, tortura y cremación de dicho cartel en ese estado (Pardo, 2025). Tras dicho suceso, el Gobierno de México, al mando de la presidenta Claudia Sheinbaum, ha propuesto nuevas estrategias culturales, las cuales buscan promover expresiones musicales sin apología a la violencia o a las drogas esto, con el fin de contrarrestar la normalización de la violencia y la cultura delictiva, especialmente entre las y los jóvenes (Presidencia de la República, 2025).

La influencia de la narcocultura ha aumentado exponencialmente en los últimos 20 años, debido a la representación de un estilo de vida asociado con la riqueza, el poder, la seguridad y la comodidad, en contraste con la escasa visibilidad de las consecuencias y los riesgos que este fenómeno genera para el país y sus habitantes (Becerra, 2018). El sociólogo José Manuel Valenzuela menciona: “Así surgieron nuevos héroes o antihéroes, en un mundo que no corresponde a la lógica del dinero fácil, pues el camino es sinuoso, violento, sangriento, pero para algunos puede llegar a ser rápido o transitable” (Valenzuela, 2002). Con ello, se hace referencia a que la aspiración a este estilo de vida está ligada a la profunda desigualdad social que enfrentan las y los jóvenes mexicanos (Pardo, 2025).

La presencia del mundo del narcotráfico tiene un papel importante en los proyectos de vida de los jóvenes en la actualidad; por ejemplo, en un estudio realizado en 2022 se diseñó e implementó un instrumento de 8 ítems que se relacionaba con las oportunidades de superación social y reconocimiento del éxito personal en jóvenes de entre 15 y 19 años que veían narcoseries y escuchaban narcocorridos. Los resultados indican que tener esas preferencias de series y música elevaba los factores de riesgo en la percepción de superación y éxito de los estudiantes en su vida académica (Zazueta et al., 2022).

Otro estudio realizado en varios estados de México mostró que el 26.3 % de los jóvenes que participaron en una encuesta expresaron que ellos, sus amigos o personas de su edad les gustaría parecerse a narcotraficantes o sicarios. De acuerdo con el documento, la influencia de la narcocultura ha penetrado en la mentalidad de muchos adolescentes al grado de que hay una aspiración a pertenecer a los cárteles por el hecho de generar respeto, obtener un auto de lujo, armas, dinero y drogas (Baca y Cortes, 2014).

También se realizó un estudio en el que se aplicaron 217 cuestionarios en una escuela con estudiantes de entre 15 y 20 años, en los que se les formularon preguntas sobre cómo la narcocultura (series, películas y música) impacta en sus vidas y en su forma de pensar. Hubo jóvenes que afirmaron que estos productos no influyen y los ubicaron como contenidos de ficción que son divertidos. En contraste con la postura anterior, los resultados en las distintas categorías brindan porcentajes entre el 54 % y el 71 % en hombres y mujeres que sugieren que sí influye. La mayoría indica que la narcocultura influye, ya que los jóvenes se encuentran en una etapa de maduración como individuos en la que son más susceptibles a los contenidos de los medios de comunicación masiva (Becerra y Hernández, 2019). Esto sugiere que la adolescencia puede ser un factor de susceptibilidad para quienes se encuentran en esta etapa, en la que el pensamiento es más moldeable, lo que impacta en su forma de percibir la narcocultura y permitiendo que esta sea una aspiración.

III. Objetivo

El objetivo de esta investigación es explorar las percepciones que los adolescentes tienen sobre la narcocultura, así como analizar cómo su exposición a contenidos en medios de comunicación y la influencia del entorno sociocultural inciden en la construcción de sus aspiraciones personales y sociales.

IV. Método y metodología

Este estudio adopta un enfoque cualitativo con un diseño exploratorio, transversal y no experimental. La población objetivo incluyó a hombres y mujeres que cursan la secundaria en una escuela pública del estado de Puebla, México. Se llevaron a cabo dos grupos focales: el primero contó con 14 participantes con el promedio más alto de sus salones y el segundo con 12 participantes con el promedio más bajo, quienes sumaron un total de 26 participantes, de los cuales 7 eran mujeres y 19 eran hombres.

Para la recolección de información, se diseñó una entrevista semiestructurada. El protocolo incluyó preguntas abiertas para permitir que los participantes expresaran sus opiniones libremente y generar un debate sobre las preguntas más controvertidas. Los cuestionarios fueron revisados por expertos para asegurar la comprensión de los ítems y de las categorías en las que se dividieron. Se realizaron grabaciones de audio con el consentimiento de los padres y de los propios estudiantes.

Las preguntas formuladas a los estudiantes se presentan a continuación. Estas fueron segmentadas en bloques para facilitar un mejor análisis de los resultados.

1. Oportunidades de superación

a. ¿Consideras que el éxito se basa en el estatus social de una persona?

b. ¿Consideras que la narcocultura trae algún beneficio al país o a la comunidad?

c. ¿Cuáles crees que son las principales razones por las cuales alguien accede al mundo del narcotráfico?

2. Influencia en las aspiraciones

a. ¿Consideras que pertenecer al mundo del narcotráfico te hace poderoso?

b. ¿Consideras que el consumo de este tipo de contenido puede influir en tus aspiraciones de vida?

c. ¿Consideras que la mayor parte de lo que se muestra en las narcoseries es real?

d. ¿Has tenido algún acercamiento con el narcotráfico?

3. Reconocimiento social del éxito

a. ¿Crees que el mundo del narco abre la oportunidad de tener un ascenso en la estructura social?

b. Para ti, ¿qué significaría pertenecer al mundo del narcotráfico?

4. Percepción de la narcocultura

a. ¿Cómo consideras que se ve el estilo de vida de alguien que pertenece al mundo del narcotráfico?

b. ¿Eres consciente de las consecuencias que genera el narcotráfico en la vida de una persona?

c. ¿Te gustan los narcocorridos? ¿Generan un significado para ti?

d. ¿Cuál crees que es el propósito de las narcoseries?

Como parte del tratamiento de los datos, se transcribieron los audios de los grupos focales; las respuestas fueron agrupadas y comparadas según las dimensiones previamente establecidas, con el propósito de facilitar un análisis más profundo de las similitudes y diferencias identificadas entre los participantes.

V. Resultados

A continuación, se presentan los resultados de la investigación, organizados mediante la categorización de las dimensiones seleccionadas para facilitar su comprensión.

1. Oportunidades de superación

En esta categoría se buscó examinar cómo los estudiantes percibían las oportunidades para mejorar su calidad de vida y alcanzar el éxito profesional y personal; como datos relevantes se encontró lo siguiente:

En las respuestas a la pregunta: “¿Consideras que el éxito se basa en el estatus social de una persona?” Se afirmó que no puedes tener éxito si perteneces a un estatus social bajo y se presentaron respuestas como: “La verdad sí, porque mientras más alto seas en la sociedad, mayor estatus o mayor influencia, tienes más acceso a diferentes cosas….”

La pregunta: “¿Consideras que la narcocultura trae algún beneficio al país o a la comunidad?” Generó un breve debate entre los entrevistados. Algunos argumentaron que, aunque a nivel nacional no existía ningún beneficio, podría ser que en comunidades pequeñas o marginadas sí los hubiera. Esto lo justificaban por la retribución que los narcotraficantes podrían ofrecer a estos pueblos como muestra de agradecimiento por su encubrimiento o por haber crecido ahí.

En la última pregunta de la sección: “¿Cuáles crees que son las principales razones por las cuales alguien accede al mundo del narcotráfico?” Las respuestas se mantuvieron en la misma línea conceptual y se mencionó que los puntos clave para introducirse al mundo del narco son: dinero, búsqueda de superación personal, necesidad de ayudar a sus familias y por lo fácil que es acceder a este, se mencionan respuestas como:

Promedio bajo

“…por problemas económicos, ambición de superar a los demás, o tener mucho dinero.”

Promedio alto

“Es una salida muy fácil …, así nada más vendo esto y ya tengo dinero.”

2. Influencia en las aspiraciones

Esta categoría tenía como objetivo analizar cómo la presencia del narcotráfico puede moldear las metas y aspiraciones de los estudiantes, como la búsqueda de dinero rápido o de poder. Entre los resultados relevantes se expusieron los siguientes:

La discusión sobre la pregunta: “¿Consideras que pertenecer al mundo del narcotráfico te hace poderoso?” Nos muestra que pertenecer al narcotráfico puede percibirse como un espacio que otorga poder e influencia, especialmente mediante contactos con autoridades y otros grupos. Los estudiantes de promedios altos destacan que el miedo y las conexiones son fundamentales para obtener este poder. Por ejemplo, uno de ellos dijo:

La verdad, sí, considero que te da poder, te da influencias, contactos para poderte mover y obtener esta información de las autoridades. Incluso sabemos que el narcotráfico tiene contactos con las autoridades, con el Gobierno, etcétera. Y en parte de eso se debe la situación actual del país de narcotráfico en todos lados. Siento que sí te da mucho poder e influencia.

Por otro lado, los estudiantes de promedios bajos enfatizan que no todos los involucrados tienen la misma influencia de forma inmediata, ya que el poder se construye gradualmente y depende de la posición dentro de la jerarquía del grupo. Un estudiante mencionó:

Pues, en una parte sí, digo también, o sea, no sé mucho del tema, pero creo que hay como diferentes bandas se puede decir donde uno es más poderoso que otro y cosas así, entonces supongo que pertenecer a uno, aunque no tenga mucha posición o no sea muy reconocido, tampoco te va a asegurar el poder instantáneamente, ¿sabes?

Y otro añadió: “Ajá, exacto, o sea, como no sé, es un ejemplo un poco tonto, pero digamos que es como un juego en el que vas subiendo de nivel, ¿sí me entiende?”

Es así como, a partir de las respuestas de ambos grupos, se puede afirmar que los estudiantes consideran que el narcotráfico ofrece oportunidades de poder, pero que éste se adquiere con el tiempo y a través de esfuerzos personales.

Las respuestas a la pregunta: “¿Consideras que el consumo de este tipo de contenido puede influir en tus aspiraciones de vida?” Los estudiantes de ambos grupos expresaron que sí, ya que a esta edad son más propensos a adoptar creencias o actitudes que ven en su entorno, pues son más susceptibles al moldeamiento del pensamiento. Mencionaron respuestas como:

Bueno, yo siento que sí influye mucho en nuestro pensamiento y más como adolescentes, porque todo lo que vemos lo queremos repetir. Entonces siento que a veces aspiramos a meternos a una vida que es fácil, como el narcotráfico. Entonces siento que ese tipo de contenidos influye mucho.

Por otro lado, el grupo de promedio alto destacó que la influencia depende del contexto:

Depende mucho de cómo lo quiera tomar, porque si obviamente sí lo toma, pero para hacer eso, o sea, narco pues sí influye mucho, pero si no pues namás lo tomaría como diversión o como entretenimiento.

Podría influir porque podría haber, digamos, que, a través de series, con respecto al narco y todo eso, podría ir optando por pues meterse en ese mundo, viendo series puede ver todo eso, cómo está formado. Por ejemplo, si hay un joven que está como pensándolo y de pronto ve una serie, pues al final puede terminar optando y tomando opciones que lo pueden llevar a eso.

Las respuestas de ambos grupos indicaron que el consumo de contenidos como narcoseries y narcocorridos puede influir en las aspiraciones de los jóvenes durante la adolescencia. Sin embargo, esta influencia puede depender del contexto y de las metas que ya tengan, ya que algunos pueden ver estos contenidos como una motivación adicional en lugar de una guía para sus decisiones.

En relación con la percepción sobre la realidad de las narcoseries: ¿Consideras que la mayor parte de lo que se muestra en las narcoseries es real? Las respuestas de los estudiantes de ambos grupos mostraron una visión mixta, aunque con una tendencia común a considerar que estas series exageran o romantizan los hechos.

Los jóvenes con promedios más altos tienden a destacar que, aunque algunas series se basan en hechos reales, gran parte de lo que se muestra es ficción. Además, algunos consideran que las series sirven más como una advertencia sobre los peligros del narcotráfico, pero sin dejar de resaltar el carácter ficticio de muchas de las situaciones.

Por otro lado, los jóvenes con promedios más bajos coinciden en que las narcoseries no siempre reflejan la realidad con precisión, aunque algunos creen que sí muestran ciertos aspectos del narcotráfico. Algunos mencionaron que, si bien las series podrían basarse en eventos reales, también exageran ciertos momentos para hacerlos más atractivos. Otros, incluso, creen que se romantiza o normaliza la vida del narcotraficante, lo cual podría hacer que algunos jóvenes la perciban de manera más aceptable o incluso aspiracional.

Por lo tanto, ambas perspectivas coinciden en que las narcoseries no reflejan completamente la realidad, sino que tienden a exagerar o romantizar los hechos para hacerlos más atractivos para el público. Sin embargo, la forma en que estos contenidos son percibidos depende del contexto y de la capacidad crítica de los jóvenes para distinguir entre ficción y realidad. Se anexan algunas respuestas:

Promedio bajo

“Bueno, pues es parte y parte, pero yo diría que es mucha ficción, pues en la mayoría de las series glorifican a la persona de la que se habla. Por ejemplo, la serie del Chapo lo glorifican demasiado[…]”

Promedio alto

“Yo digo que sí se romantiza. O sea, no sé cómo explicar, eh, más que nada, también lo normalizan[…]”

Un punto importante de interés fue que la mayoría de los entrevistados ha estado expuesta a situaciones cercanas al narcotráfico, ante la pregunta: “¿Has tenido algún acercamiento con el narcotráfico?” Las respuestas fueron desde la venta de drogas hasta relatos de familiares involucrados que les describen historias sobre este estilo de vida, tal como lo mencionaron algunos participantes:

Promedio bajo

“Sí, he tenido una experiencia: un familiar ha entrado al negocio de las drogas y nos invitó para que nos unamos y le decimos siempre que no.”

“Sí, un conocido tuvo familia involucrada; me contaba que mataban a mucha gente y que a él le gustaba estar involucrado.”

“Sí, por conocidos de mi familia y me enseñaron cómo es vivir en ese mundo, lo que hacen o cómo viven, etcétera.”

Promedio alto

“En mi localidad había, o bueno, tenía una amistad que poco a poco se alejó de nuestro grupo de amigos y de un día para otro tenía tenis nuevos y teléfono de mejor marca, después, al mes llegó una patrulla a su casa y lo arrestaron por vender metanfetamina y marihuana. Apenas hace dos semanas salió del tutelar de menores.”

“…hace un tiempo tuve una relación cercana con alguien que vendía drogas solamente[…]”

“Sí, pues por mi primo y también porque llegué a vender droga y porque una vez me corretearon a mí y a mi amigo pues las polis.”

3. Reconocimiento social del éxito

Esta categoría explora cómo los estudiantes perciben el éxito y si lo asocian con símbolos y estilos de vida del narcotraficante, en vez de hacerlo con logros basados en el esfuerzo académico o profesional. A continuación, se presentan los resultados:

En la mayoría de las respuestas a la pregunta: “¿Crees que el mundo del narco abre la oportunidad a tener un ascenso en la estructura social?” El grupo de promedio bajo mencionó que dicho ascenso, es decir, el paso de una clase social baja a una media o incluso superior se relaciona con las influencias o “palancas” que posee una persona, mientras que, en muchas ocasiones, las habilidades o aptitudes personales pasan a un segundo plano. En la pregunta: “Para ti, ¿qué significaría pertenecer al mundo del narcotráfico?” Ambos grupos dieron respuestas relacionadas al poder y al respeto que esta “profesión” podría proporcionar a la vida de las personas:

Promedio bajo

“[…]significaría un estatus alto en la sociedad, mucho poder, con mucha influencia[…]”

Promedio alto

“[…]tienes dinero y respeto, pero a la vez no quiero porque esto involucra a mi familia.”

4. Percepción de la narcocultura

Se buscó indagar en cómo los estudiantes perciben la narcocultura y si la glorificación de ésta afecta su visión sobre el éxito y su rol en la sociedad, como resultados importantes se obtuvo lo siguiente:

En las respuestas a la pregunta: “¿Cómo consideras que se ve el estilo de vida de alguien que pertenece al mundo del narcotráfico?” Ambos grupos mencionaron las mismas características y justificaron su respuesta señalando que esta concepción proviene de lo que han visto en los medios de comunicación, tanto en las noticias como en las redes sociales, series y películas. Se anexan unos ejemplos de respuestas:

Promedio bajo

“Yo, como veo las películas, o si me hablan de algún narcotraficante, lo primero que se me viene a la cabeza es que viven en mansiones, o que se compran todo tipo de lujos o así…”

Promedio alto

“Fiestas, dinero, carros, mujeres, drogas.”

Por otro lado, si bien la mayoría de los participantes afirmaron ser conscientes de las consecuencias del narcotráfico, también manifestaron serlo de los beneficios, por llamarlos de alguna forma, que este estilo de vida les podría proporcionar. Además, comentaron que tienen compañeros que, a pesar de conocer esas consecuencias, expresan su deseo de convertirse en narcotraficantes. Además, en el grupo de los promedios bajos, tres personas mencionaron no conocer las consecuencias que el narcotráfico podría brindarles y que, además, no tienen interés en saberlo. Esto, respondiendo a la pregunta: “¿Eres consciente de las consecuencias que genera el narcotráfico en la vida de una persona?”

Promedio bajo

“[…]yo siento que sí sabemos las consecuencias y las tomamos con naturalidad.”

Promedio alto

“Yo estoy consciente de que va a haber consecuencias y beneficios también[…]”

Otra diferencia que encontramos entre los grupos fue en la respuesta a la pregunta: “¿Te gustan los narcocorridos? ¿Generan un significado para ti?” En el grupo de promedio alto, ninguno de los participantes mencionó que les gustaba ese género musical; por lo tanto, no genera ningún significado para ellos. Sin embargo, en el grupo de promedio bajo, dos personas afirmaron que sí les gusta ese género musical y lo escuchan constantemente, pero no encuentran un significado en las letras de las canciones, ya que sólo las disfrutan por la melodía y el ritmo que tienen.

En las respuestas a la pregunta: “¿Cuál crees que es el propósito de las narcoseries?” Las opiniones entre los grupos variaron ligeramente. El grupo de promedio bajo mencionó los documentales y señaló que éstos se enfocan principalmente en informar, mientras que las series se centran únicamente en el entretenimiento. Por su parte, el grupo de promedio alto señaló que el propósito de las narcoseries podría ser biográfico y que, además, buscan promover un trato más humanitario o incluso empático hacia los narcotraficantes.

Promedio bajo

“[…]obviamente, como lo hacen por entretenimiento, sólo muestran las cosas de acción.”

Promedio alto

“[…]muestra cómo es la vida de un narcotraficante, digamos, de su talla.También los aspectos de lo que conlleva estar de traficante, el problema que genera en ciertas cosas, como en el Gobierno, que se ve el manejo de la política. Todo eso, o sea, todo lo que deriva de ser narcotraficante.”

VI. Discusión de resultados

A partir del objetivo de esta investigación, centrado en explorar la percepción de los jóvenes sobre la narcocultura y su posible influencia en las aspiraciones futuras, resulta fundamental vincular los resultados obtenidos con investigaciones previas para comprender su impacto potencial.

A continuación, se presentan los hallazgos clave de este estudio, divididos en las dimensiones de categorización: oportunidades de superación, influencia en las aspiraciones, reconocimiento social del éxito y percepción de la narcocultura. Los hallazgos se contrastan con la información encontrada en la revisión de la literatura previamente analizada en el marco teórico.

Oportunidades de superación

Entre los aspectos más importantes observados en la percepción de los estudiantes está la importancia que tienen las circunstancias económicas y sociales para delimitar las oportunidades de éxito que una persona podría tener. Entre los dos grupos, se identificó una fuerte asociación entre el ascenso social y el acceso proporcionado por figuras influyentes, haciendo alusión también a narcotraficantes, ya que, como hemos visto a lo largo de la investigación, este grupo ha formado parte fundamental de nuestra sociedad y en las percepciones de una vida mejor.

Encontramos que nuestros resultados son consistentes con lo mencionado por Becerra (2018), quien destaca en su artículo que la narcocultura ha tenido un aumento exponencial en los últimos 20 años y, por lo tanto, se idealiza este estilo de vida, generalmente asociado con el poder y la riqueza, frecuentemente percibido por los jóvenes como una oportunidad de superación ante las limitaciones económicas que se presentan en ciertos sectores vulnerables en México.

A pesar de que nuestros participantes reconocen que la accesibilidad a estos grupos delictivos está al alcance de todos y los conduce a una vía fácil de “superación personal”, nuestros participantes también mostraron consciencia sobre los riesgos y las consecuencias negativas que se perpetúan al pertenecer a estos cárteles. Esto sugiere que los jóvenes entrevistados cuentan con una capacidad crítica más puntual que los mencionados en investigaciones anteriores, ya que, a diferencia de estos participantes, los demás suelen enfatizar la atracción hacia ese estilo de vida sin cuestionarse las consecuencias.

Influencia en las aspiraciones

En el artículo de Zazueta (2022), se argumenta que los medios de comunicación actúan como un factor de riesgo para la normalización de contenidos violentos que, en muchas ocasiones, glorifican acciones injustificables. En el análisis de esta dimensión, confirmamos que los contenidos en plataformas de streaming o noticias, tienen un impacto significativo en la construcción de aspiraciones juveniles, esto, porque los mismos estudiantes mencionaron que el consumo de este género puede influir en ellos especialmente por la susceptibilidad de la edad al moldear sus actitudes y creencias.

No obstante, los resultados revelaron una variable que no habíamos considerado al inicio: su entorno, que, de cierta manera, los ha impulsado a moldear metas personales más “correctas” y enfocadas en alcanzarlas por méritos propios. Aquellos de los promedios más altos, parecen tener una capacidad crítica más desarrollada, y ellos opinan que la generación de narcoseries va enfocada hacia el entretenimiento o la advertencia sobre ese estilo de vida en específico; mientras que en otras investigaciones estos materiales audiovisuales sí se perciben como una aspiración, especialmente si ya están expuestos a un ambiente cercano al narcotráfico como es el caso de muchos adolescentes en México.

Reconocimiento social del éxito

En relación con la percepción del éxito, nuestros participantes resaltaron que el mundo del narcotráfico ofrece, al menos en apariencia, un estatus de vida más alto en la estructura social, caracterizado por riqueza, poder, influencia, poder adquisitivo y lujos innecesarios. Este punto se alinea con las conclusiones de otras investigaciones, las cuales indican que la narcocultura nos ha llevado a redefinir los parámetros sociales del éxito, con una mayor valoración de los símbolos relacionados con el poder adquisitivo frente a los logros académicos o profesionales. Sin embargo, también se mencionó la dificultad que existe en los grupos delictivos, ya que no hay un ascenso inmediato, sino que depende de una estructura jerárquica, lo que dificulta un poco obtener descripciones positivas sobre la pertenencia al crimen organizado.

Además, aunque la mayoría de nuestros participantes mencionaron que no desean involucrarse directamente en el narcotráfico, sí reconocen que en muchas ocasiones perciben ese estilo de vida como inalcanzable por otros medios, lo que hace que se refuerce la complejidad del fenómeno y la necesidad de intervenciones educativas preventivas, para alentar a los adolescentes sobre las otras opciones que existen de superación personal y profesional.

Percepción de la narcocultura

Por último, nuestros resultados reflejaron una percepción mixta de la narcocultura. Por un lado, algunos mencionan que esta normaliza ciertos comportamientos y presenta una imagen idealizada del narcotráfico; por otro, se destaca que la realidad no siempre coincide con lo que se muestra en los medios. Si tomamos en cuenta este último punto, mencionaron que era evidente que se recurre a la exageración para exponer la realidad de manera más impactante, y que, del mismo modo, se romantizan aspectos de la vida de estas personas para hacer las series más atractivas.

Lo más preocupante en esta investigación es que varios participantes mencionaron experiencias personales cercanas a este fenómeno, lo que aumenta la vulnerabilidad de los jóvenes a ingresar a grupos delictivos y, además, propicia la normalización de las conductas realizadas por los mismos. Aunque, como se ha mencionado a lo largo del escrito, los participantes conocen las consecuencias y los riesgos que este estilo de vida implica, ello pone de manifiesto la necesidad de intervenciones urgentes, porque, como menciona una participante: “…yo siento que sí sabemos las consecuencias y las tomamos con naturalidad.”

Por este motivo, lo expuesto por Becerra Romero (2018) y Zazueta (2022) arrojó resultados similares a los de la presente investigación, lo cual confirma que la narcocultura tiene un impacto importante en las percepciones y aspiraciones juveniles. Sin embargo, también se identificaron puntos clave de factores protectores, como la capacidad crítica de cada persona, la conciencia de las consecuencias negativas y las influencias familiares para alejarse de estas aspiraciones, que hoy en día parecen ser la elección de una profesión más.

Como psicólogas, conocemos el impacto que esto genera en la sociedad; por tal razón, creemos que esta problemática debe abordarse desde la prevención, mediante la promoción en los espacios educativos de reflexiones sobre la representación o glorificación del narcotráfico en nuestro país, así como desarrollar habilidades que ayuden a discernir entre la realidad y la ficción, además de apoyar el talento intelectual y procurar igualar las oportunidades profesionales en todos los estatus sociales.

A pesar de las limitaciones que pudimos toparnos en esta investigación, es innegable que existe una urgencia por cambiar percepciones erróneas en los jóvenes, que eventualmente los llevan a la autodestrucción, especialmente en contextos vulnerables.

Discusión

La presente investigación permitió identificar cómo la narcocultura influye en los imaginarios sociales de los adolescentes, particularmente en contextos en los que las condiciones estructurales de pobreza, violencia y exclusión social generan escenarios de vulnerabilidad. Los resultados obtenidos a partir de los grupos focales muestran que existe una exposición constante y cotidiana a símbolos, discursos y representaciones relacionados con el narcotráfico, lo cual incide en la construcción de modelos aspiracionales ligados al poder, al dinero fácil y al reconocimiento social. En varios de los discursos analizados se refleja una visión ambivalente hacia el narcotráfico: por un lado, existe un rechazo explícito a la violencia extrema asociada a este fenómeno, pero, por otro, se manifiesta admiración por la figura del narcotraficante como un agente de éxito y movilidad social, lo cual coincide con lo reportado por Becerra (2018), quien señala que el narcotraficante ha sido transformado en un personaje aspiracional en ciertas culturas juveniles.

Esta ambivalencia se refuerza mediante la exposición constante a narcoseries, narcocorridos, redes sociales y otros contenidos que romantizan y mitifican la vida delictiva, al tiempo que invisibilizan las consecuencias reales del crimen organizado. Tal como advierten Romero et al. (2013), “la narcocultura se ha insertado en la vida cotidiana como un sistema simbólico que ofrece significados concretos sobre lo que implica”tener éxito”, especialmente entre jóvenes que carecen de oportunidades reales de movilidad social.” De forma similar, Zazueta et al. (2022) identificaron cómo los adolescentes internalizan ciertos elementos de la narcocultura, los normalizan e incluso los integran a su identidad colectiva, particularmente cuando perciben que las instituciones no les ofrecen alternativas viables de desarrollo.

Sin embargo, los resultados también permiten identificar factores protectores importantes. Algunos adolescentes manifestaron una postura crítica frente a la idealización del narcotraficante, haciendo hincapié en los riesgos y consecuencias de involucrarse en actividades ilícitas. Esta postura crítica se relaciona, en algunos casos, con trayectorias escolares más estables o con el acompañamiento parental, lo que refuerza la importancia del entorno familiar y escolar como contenedores que pueden fomentar la reflexión y la resistencia frente a narrativas hegemónicas. En este sentido, como lo mencionan De la Corte-Ibáñez et al. (2010), el crimen organizado no sólo se sostiene por la violencia o la corrupción, sino también por su capacidad de construir imaginarios sociales que legitiman su existencia y lo vuelven parte del entramado cultural.

El análisis de las narrativas recogidas permite comprender cómo la narcocultura no se limita a una influencia superficial o mediática, sino que penetra en las estructuras profundas de significación de los adolescentes. Esta influencia no opera de forma homogénea, sino que se articula con otras variables como el nivel socioeconómico, la presencia de redes de apoyo, las experiencias de violencia y el acceso a recursos simbólicos o educativos. Tal como lo indica Alzati (s.f.), es en los espacios donde el Estado se ausenta o se percibe como ineficaz donde la narcocultura adquiere mayor legitimidad y asume funciones que tradicionalmente corresponderían a las instituciones formales, como el sentido de pertenencia, el orden social y la provisión de bienes materiales.

A pesar de estos aportes, el estudio presenta algunas limitaciones que deben considerarse. La muestra estuvo compuesta por un número reducido de adolescentes pertenecientes a un solo plantel educativo, lo que limitó la posibilidad de generalizar los hallazgos a otras regiones o contextos. Además, el análisis se basó únicamente en la información autorreportada por los participantes en un contexto grupal, lo cual pudo haber influido en la forma en que expresaron sus opiniones, debido a factores como la presión social o el deseo de ofrecer respuestas socialmente aceptables. No obstante, el uso de la técnica de grupo focal permitió generar un espacio de diálogo en el que se evidenciaron tensiones, contradicciones y consensos relevantes para el objetivo del estudio.

A partir de estos hallazgos, se sugiere que en futuras investigaciones se profundice en el análisis de cómo la narcocultura influye en la construcción de género, particularmente en la manera en que se asocia la masculinidad con la violencia, el poder y la dominación, aspectos mencionados por algunos adolescentes durante las sesiones. Asimismo, se considera pertinente diseñar intervenciones educativas que, desde una perspectiva crítica, promuevan la reflexión sobre los discursos normalizados en torno al narcotráfico y fomenten proyectos de vida orientados al bienestar, la legalidad y la justicia social. Finalmente, es fundamental documentar cómo los adolescentes interpretan, reproducen o resisten los símbolos de la narcocultura, así como reconocer que no se trata de sujetos pasivos, sino de agentes capaces de posicionarse críticamente ante su realidad.

VII. Conclusión

Los hallazgos de la presente investigación evidencian que los adolescentes reconocen la influencia del consumo de contenidos mediáticos relacionados con el narcotráfico y la normalización de dichas representaciones en sus aspiraciones y en sus formas de entender el éxito. Esta influencia se ve potenciada por el momento evolutivo en el que se encuentran, caracterizado por la construcción de identidad, la búsqueda de pertenencia y una mayor vulnerabilidad ante los mensajes del entorno. En este sentido, y dada la pertinencia contextual del fenómeno de reclutamiento e idealización de estilos de vida vinculados al crimen organizado, se considera fundamental desarrollar líneas de análisis orientadas al diseño de estrategias preventivas eficaces para contrarrestar la captación de adolescentes por parte de organizaciones criminales. Asimismo, se destaca la necesidad de promover entornos sociales y escolares que funcionen como espacios seguros y protectores para el desarrollo psicosocial de las juventudes.

Por otra parte, si bien ninguno de los participantes expresó de manera explícita el deseo de integrarse a actividades delictivas, sí se identificó una apertura en el discurso cotidiano dentro del contexto escolar hacia temas relacionados con la narcocultura, especialmente en lo que concierne a los deseos de pertenencia. Esta observación permite identificar una posible discrepancia entre los datos obtenidos y las hipótesis planteadas inicialmente, lo cual podría atribuirse a un sesgo de deseabilidad social o a limitaciones en la construcción de confianza entre los participantes y el equipo investigador, pese a las garantías de confidencialidad ofrecidas. No obstante, resulta relevante el reconocimiento de las dinámicas de normalización e idealización de la narcocultura en el ámbito educativo, que pueden influir de manera directa o simbólica en los procesos de identificación social y, eventualmente, en la participación en entornos delictivos.

Finalmente, se subraya el impacto que estas experiencias y narrativas ejercen en el entorno inmediato de los adolescentes, lo que refuerza la importancia de explorar cómo dichas influencias inciden en la construcción de sus proyectos de vida y en sus decisiones futuras. Desde una perspectiva psicosocial, se enfatiza la necesidad de fortalecer discursos y prácticas que validen la posibilidad de alcanzar el éxito personal y profesional mediante el mérito, el esfuerzo y el desarrollo de capacidades, sin recurrir a vías que comprometan la integridad física, moral o emocional de las juventudes.

VIII. Referencias

Alzati, L. G. (s.f.). “Narcocultura, medios y producción cultural.” Asuntos de comunicación. Telos 110, pp. 22-25. https://telos.fundaciontelefonica.com/wp-content/uploads/2019/04/telos-110-asuntos-de-comunicacion-luis-gabino-alzati.pdf

Atuesta, L. (2016). Un análisis de la evolución del crimen organizado en México a través de los narcomensajes. Aguascalientes: Centro de Investigación y Docencia Económicas. (Programa de Política de Drogas). https://politicadedrogas.org/documentos/20170113_095025_20_cidef.pdf

Baca, G. y E. Cortés (2014). Aproximación a la narcocultura como referente de la construcción de la juventud en México. Fundación Centro Internacional de Educación y Desarrollo Humano. https://repository.cinde.org.co/handle/20.500.11907/2206

Becerra, A. T. y D. Hernández (2019, marzo). “Fascinación por el poder: consumo y apropiación de la narcocultura por jóvenes en contextos de narcotráfico.” Intersticios sociales, (17), 259-285. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-49642019000100259&lng=es&tlng=es

Becerra, A. T. (2018). “Investigación documental sobre la narcocultura como objeto de estudio en México.” Culturales, vol. 6, e349. https://doi.org/10.22234/recu.20180601.e349

Becerra, A. T. (2020). “Narcocultura y construcción de sentidos de vida y muerte en jóvenes de Nayarit.” Estudios sobre las Culturas Contemporáneas, 25(50). Universidad de Colima, pp. 157-175. https://www.redalyc.org/journal/316/31661318006/

Becerra, A. T. (2023). “El estudio de la narcocultura mexicana: trayectoria y enfoques.” Aisthesis, núm. 73, pp. 24-48. https://www.scielo.cl/pdf/aisthesis/n73/0718-7181-aisthesis-73-0024.pdf

De la Corte Ibáñez, L. y A. Giménez-Salinas Framis (2010). Crimen.org. España: Ariel.

Pardo, D. (2025, 25 de abril). “Por qué en México están prohibiendo los narcocorridos (y las claves que explican el arraigo del género).” bbc news. https://www.bbc.com/mundo/articles/cj45z0xwjx7o

Pérez, S. P., & Santiago, M. A. (2002). El concepto de adolescencia. Manual de prácticas clínicas para la atención integral a la salud en la adolescencia, 2(3), 15-23.

Presidencia de la República (2025, 7 de abril). “Convoca Presidenta a jóvenes mexicanos y estadounidenses al concurso binacional de música México canta por la paz y contra las adicciones.” Gobierno de México. https://www.gob.mx/presidencia/prensa/convoca-presidenta-a-jovenes-mexicanos-y-estadounidenses-al-concurso-binacional-de-musica-mexico-canta-por-la-paz-y-contra-las-adicciones?idiom=es-MX

Rangel, S. (2016). Análisis de la política contra el narcotráfico en México, 2006-2012 (tesis). Universidad Autónoma de la Ciudad de México. https://repositorioinstitucionaluacm.mx/jspui/bitstream/123456789/384/3/Salvador%20Rangel%20Tovar_CPAU.pdf

Romero, M.V., J. Loza y F. Machorro (2013). “Violencia del crimen organizado relacionada a los sectores económicos en México. Una propuesta de categorización.” Revista Latinoamericana, vol. 12, num.36, pp. 477-495.

Ruiz-Flores, F. (2020). “La influencia del Narcotráfico en la cultura mexicana: La narcocultura.” Revista RD-ICUAP, vol. 6, núm. 18, pp. 26-35. https://doi.org/10.32399/icuap.rdic.2448-5829.2020.18.242

Valenzuela, J.M. (2002). Jefe de jefes: Corridos y narcocultura en México. Tijuana: El Colegio de la Frontera Norte. https://colef.repositorioinstitucional.mx/jspui/bitstream/1014/573/1/Jefe-de-Jefes.pdf

Valenzuela, J. (2012). “Narcocultura, violencia y ciencias socioantropológicas.” Desacatos, (38), 95-102. https://desacatos.ciesas.edu.mx/index.php/Desacatos/article/view/273/153

Zazueta, H., C. Sepúlveda y N. Millán (2022). “Influencia de narco-series y narco-corridos en las aspiraciones educativas de estudiantes de Sinaloa, México.” Repositorio Universitario. Instituto de Investigaciones Económicas, unam. http://ru.iiec.unam.mx/5888/